A medida que nuestro país crece, también crecen los desafíos para las entidades de Emergencia que debe responder a accidentes, desastres y catástrofes que producen gran daño en la población, debido principalmente al crecimiento desproporcionado de nuestra ciudad. La construcción y remodelación de edificios aumenta cada año, se incorporan nuevas autopistas urbanas, sigue creciendo el parque de vehículos y la incorporación de nuevas tecnologías a nuestras vidas han traído nuevas dificultades que antes no conocíamos. Nos encontramos en una competencia desleal por llamarlo de un modo, incorporamos rápidamente los avances de la vida moderna y la comodidad que ello significa, pero se invierte lo necesario para preservar y proteger nuestro estilo de vida, estamos preparados para lidiar con una emergencia en un centro comercial, autopista ó un edificio de gran altura como pretende serlo Costanera Center con 57 pisos y una población flotante de 40 mil personas..
Este crecimiento demográfico, comercial e industrial, demanda un gran esfuerzo por parte de los servicios de emergencia, que deben prepararse en múltiples conocimientos y materias que antes no fue necesario, aprendiendo nuevas estrategias de trabajo y Respuesta. Hemos ido aprendiendo conceptos nuevos como Hazmat (hazerdous materials), incidentes con materiales peligrosos. Natech (natural tecnological disaster), que son desastres tecnológicos desencadenados por desastres naturales, por nombrar algunos de Ellos.
Suele ocurrir que cuando se desata alguna calamidad, se habla mucho de la cantidad de víctimas involucradas, el dinero perdido y las obras u infraestructuras arruinadas por el evento, pero que se hizo para prevenir que ocurriera o para minimizar su impacto?.